Vanessa Joy Lancellotti era una recién casada, sin embargo, tuvo una experiencia cercana a la muerte:
“Tenía una malformación arteriovenosa rota en el cerebro… y es algo que no sabía que tenía y que realmente se puede desarrollar… en el vientre… antes de nacer… y así, simplemente estalló de la nada cuando estaba tomando el té con mis dos hermanas”.
En medio de esta reunión, Vanessa empezó a sentir un dolor agudo en la parte posterior de la cabeza, un dolor tan fuerte que hizo que se desplomara de rodillas.
Vanessa decidió contar su historia en un libro: “¡Los milagros realmente ocurren!: Jesús hace todas las cosas nuevas”.
Mientras iba camino al hospital, Lancellotti sabía que lo que experimentaba era grave y “mortal”:
“Empecé a prepararme para encontrarme con Jesús porque realmente sentía y creía que, esto es todo. Creo que solo me quedan unos minutos y será mejor que me prepare para encontrarme con Jesús. Y así empecé a arrepentirme de la mejor manera posible y a repasar una especie de historia de mi vida”.
Mientras iba en la ambulancia hacia el hospital que finalmente la recibiría, pensaba:
“No rezaba en plan “Oh Señor, déjame sanar”, porque sabía que esto estaba ocurriendo rápido… Era como si me prepararme para encontrarme con el Señor”
De repente, sintió como si la hubieran arrastrado a un “nuevo lugar” en el cual se disipó su dolor y miedo.
“Tuve un encuentro con Jesús, como si estuviera delante de mí y fue simplemente brillante. Y recuerdo que Jesús me abrazó. Me sentí tan, tan amada… como si estuviera completamente fuera de cualquier trauma y estuviera en Su Presencia. Estaba en Sus brazos… Me abrazó con sus brazos abiertos y me sentí tan amada, como si todo el miedo hubiera desaparecido y supiera que estaba protegida”.
Después de esta experiencia, Vanessa asegura que el Señor le entregó un mensaje que no olvidará:
“Aún no es tu momento”
Esta interacción transformó su vida:
“Justo después de tener el encuentro con Cristo y de que mi familia estuviera alrededor, mi madre me dijo: “tienes un brillo tan grande a tu alrededor”, a pesar de lo que acababa de pasar, sentí alegría”.
Cristina García.

