El delantero brasileño del Real Madrid, Endrick, es una figura importante en ese club de futbol, pues en su juego contra el equipo de Roma, entró en el minuto 68 del partido y aprovechó la oportunidad para demostrar su capacidad ofensiva, anotando un gol de cabeza en el minuto 85, cuando el partido exigía una reacción contundente.
Endrick fue elegido el mejor jugador del partido, con un reconocimiento significativo para un futbolista que había disputado muy pocos minutos, sin embargo, el jugador destacó algo fundamental antes de salir al campo: su relación con Dios.
En una entrevista posterior al partido, explicó que se encontraba orando mientras esperaba su oportunidad y que la llamada del entrenador lo tomó por sorpresa:
“Estaba en el banquillo hablando con Dios”
Después del encuentro, el futbolista afirmó:
“Sin Dios, yo no soy nadie, yo no soy nada y sin Dios, no podría hacer el juego que hice”
Con estas declaraciones, atribuye a Jesús su capacidad de responder en el campo, además de expresar abiertamente su convicción que considera central en su vida.
Su testimonio de fe no comenzó con esta victoria, a finales de 2024, tanto Endrick como su esposa, hicieron pública su fe en Jesús al compartir imágenes de su bautismo y acompañarlas con la frase:
“Renacemos y todo se ha vuelto nuevo”
Con este testimonio, enfatiza la gratitud y confianza en Jesús, incluso cuando haya incertidumbre en su futuro profesional.
Cristina García.

